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Blanco insiste en que Cantabria va a seguir aplicando el Plan de Gestión del Lobo conforme a la orden ministerial

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El consejero de Medio Ambiente aclara que en la región no está permitida la caza deportiva de esta especie y defiende la eficacia de los controles de su población

Santander – 01.04.2022

El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha insistido hoy en que el Gobierno de Cantabria va a seguir aplicando el Plan de Gestión del Lobo en todas sus medidas, adecuando el protocolo de control de ejemplares al que ha impuesto el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico mientras la orden ministerial que lo recoge siga vigente.

Asimismo, ha defendido la eficacia comprobada y avalada por criterios científicos y técnicos de los controles de población de lobo que desde 2019, año en el que entró en vigor el Plan de Gestión, se realizan en Cantabria con la única finalidad de garantizar la necesaria convivencia entre la favorable conservación de la especie y la ganadería extensiva, “fundamental para el desarrollo socioeconómico de nuestro medio rural”.

Blanco ha realizado estas afirmaciones durante su participación en la mesa redonda que se ha celebrado en el Centro de Estudios Lebaniegos de Potes dentro de las actividades de la XI Feria de Caza, Pesca y Productos Agroalimentarios de la comarca de Liébana que se celebra este fin de semana en la capital lebaniega.

Durante su intervención, el consejero ha querido dejar claro que en Cantabria está prohibida la caza deportiva del lobo y que sólo estaba permitida la extracción de ejemplares que establece el Plan de Gestión del Lobo, en el que la caza era una herramienta de apoyo a los controles de ejemplares complementaria de los realizados por los agentes del Medio Natural que eran los que ejecutaban la mayoría de ellos. El control de ejemplares que se venía realizando con nuestro Plan de Gestión se ha visto muy limitado y condicionado por la Orden del Ministerio que regula la inclusión de todas las poblaciones de esta especie en el Listado de Especies de Protección Especial (LESPRE) y que indica que las autorizaciones de control deben justificarse por la existencia de perjuicios importantes para el ganado en las explotaciones afectadas, atendiendo a posibles daños recurrentes o significativos, y a que las explotaciones afectadas dispusieran de medidas preventivas.

En este sentido, ha subrayado la importancia de que el Gobierno de Cantabria y las entidades locales mantengan y refuercen la unidad de acción, para lo cual “es muy importante” que los procedimientos para autorizar los controles de ejemplares incluyan, además de los informes de la guardería, también la petición de los propios ayuntamientos, como ya venía ocurriendo hasta ahora, pero teniendo en cuenta las nuevas exigencias que recoge la orden aprobada por el Ministerio porque, ha subrayado Blanco, “estamos obligados a cumplirla mientras esté en vigor”.

“El objetivo del Plan de Gestión del Lobo en Cantabria es asegurar la coexistencia con la ganadería extensiva y el control de ejemplares es solo una de las herramientas para lograr ese objetivo”, ha subrayado Blanco, quien ha considerado “clave” la colaboración de los ayuntamientos a la hora de hacer llegar a la Consejería de Medio Ambiente las solicitudes para realizar controles, de forma que incorporen con el mayor detalle posible la información que requiere la orden, de forma que se refuercen documentalmente las resoluciones de autorización y se visibilice que la gestión del lobo es también una exigencia de las administraciones locales.

Tal y como ha explicado, “la petición de controles por parte de los ayuntamientos es complementaria del trabajo del personal de la Consejería, y los ganaderos afectados por daños tienen que seguir avisando a los Agentes del Medio Natural para tramitar las solicitudes de indemnización, incorporando las peticiones de los ayuntamientos y el resto de informes que se recaben en cada caso”.

El consejero ha indicado que su departamento va a pedir al Ministerio que valide los procedimientos de autorización que van a poner en marcha de forma coordinada las cuatro comunidades que albergan la práctica totalidad de los lobos de España (Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León) porque, según ha dicho, “se trata de que el Ministerio se responsabilice del cumplimiento de la Orden que ha elaborado y de sus consecuencias”.

De manera paralela al desarrollo del Plan de Gestión del Lobo para “asegurar la coexistencia con la ganadería extensiva”, el departamento que dirige Guillermo Blanco, conjuntamente con los de Asturias, Galicia y Castilla y León, “continuamos nuestro trabajo ante los tribunales para conseguir la derogación de la orden ministerial”.

“Mientras esta Orden siga vigente realizaremos los controles de ejemplares que sean precisos ajustándonos al protocolo impuesto por el Ministerio, pero sin dejarnos amedrentar por las advertencias de las asociaciones ecologistas y del propio Ministerio de recurrir judicialmente cualquier autorización de control que se apruebe”, ha concluido Blanco.

En la conferencia también han participado José María Losa, abogado y fundador del Comité Europeo del Safari Club International (CSI), y Carlos Llandres, colaborador del doctor Félix Rodríguez de la Fuente, de Rasher Caza y Conservación Activa.